Qué comer en Seúl: barbacoa coreana
El samgyeopsal —panceta de cerdo— y el galbi —costillas marinadas— son dos de los mejores platos para iniciarse en la barbacoa coreana en Seúl. La carne se cocina en la propia mesa y se envuelve en hojas con ajo, salsas y pequeños acompañamientos.
Es una comida social, abundante y bastante ruidosa. Normalmente se disfruta mejor en grupo, ya que muchos restaurantes exigen un pedido mínimo de dos raciones. Para quienes comen solos, puede resultar incómoda o innecesariamente cara.
Sopas tradicionales que reflejan la cocina de Seúl
El seolleongtang, elaborado con caldo de huesos de ternera, es suave, lechoso y reconfortante. El gomtang tiene un sabor más limpio y profundo. En ambos casos, los comensales suelen sazonar la sopa con sal y añadir cebolleta al gusto.
Estos platos no son visualmente espectaculares. Precisamente ahí está su encanto: representan una cocina cotidiana, contenida y paciente, muy diferente de los sabores intensos que suelen asociarse con Corea.
Fideos coreanos que merece la pena probar
El kalguksu combina fideos cortados a cuchillo con un caldo sencillo y reconfortante. El naengmyeon consiste en fideos fríos de trigo sarraceno servidos en caldo o con una salsa picante. Resulta especialmente refrescante en verano, aunque su textura elástica puede sorprender a quienes lo prueban por primera vez.
Comida callejera en Seúl
Entre los platos coreanos que merece la pena probar están el tteokbokki —pasteles de arroz en salsa picante—, el eomuk —pastel de pescado servido en una brocheta—, el gimbap, los mandu y el bindaetteok, una tortita crujiente de judías mungo.
La comida callejera de Seúl es sabrosa y asequible, pero no necesariamente ligera. Muchos aperitivos son fritos, dulces o bastante picantes, por lo que pasar demasiado tiempo de puesto en puesto puede terminar saturando el paladar.
Mercado de Gwangjang: comida callejera y ambiente
Gwangjang es el mercado de comida más conocido de Seúl. Bajo sus luces, los vendedores sirven bindaetteok, pequeños rollos de gimbap, tteokbokki, sundae y yukhoe —carne de ternera cruda condimentada—. La zona gastronómica permanece activa durante más horas que muchas de las tiendas tradicionales.
Merece la pena visitarlo por su ambiente: vapor, metal, voces, taburetes estrechos y platos preparados a pocos centímetros del comensal. Sin embargo, su fama ha provocado una intensa presión turística. Algunos puestos ofrecen experiencias apresuradas y precios menos atractivos que los mercados de barrio.
Lo más sensato es observar antes de sentarse, comprobar que los precios estén claramente indicados y elegir un puesto con un flujo constante de clientes. Gwangjang funciona mejor como introducción y espectáculo urbano que como garantía automática de encontrar la mejor comida de Seúl.
Mercado de Mangwon: dónde comer barato en Seúl
Mangwon conserva una atmósfera más orientada al barrio. Sus puestos venden dakgangjeong —pollo frito glaseado—, croquetas, tteokgalbi, aperitivos y bebidas tradicionales. Está cerca del parque del río Han, por lo que resulta fácil comprar comida y organizar un pícnic cuando hace buen tiempo.
Es una opción especialmente recomendable para presupuestos moderados, viajeros jóvenes y cualquiera que prefiera probar pequeñas porciones sin enfrentarse a las multitudes de Gwangjang.
Mercado de Tongin: probar varios platos en una visita
Tongin es conocido por su sistema de fiambreras: los visitantes compran monedas de estilo tradicional y las intercambian por pequeñas porciones en los puestos participantes. Entre las opciones habituales se encuentran el tteokbokki frito en aceite, el gimbap, el pollo y pequeños platos caseros. El funcionamiento del sistema y los días de apertura de la cafetería pueden cambiar, por lo que conviene comprobarlos antes de desplazarse.
La experiencia es entretenida y permite probar una variedad de comidas, aunque puede resultar algo organizada para los turistas. Su mayor ventaja es la posibilidad de combinar la comida con un paseo por Seochon, uno de los barrios históricos más agradables de Seúl.

Namdaemun: fideos abundantes y económicos
El callejón del kalguksu de Namdaemun está repleto de puestos estrechos, humeantes y directos. Los fideos hechos a mano, el arroz de cebada y el naengmyeon se sirven rápidamente y en porciones generosas. Encontrar asiento a la hora del almuerzo puede resultar difícil.
No es el lugar adecuado para quien busque tranquilidad, una decoración elegante o un servicio pausado. Sin embargo, es ideal para comer bien y barato rodeado de la energía de un mercado que todavía cumple una función práctica.
Restaurantes tradicionales de Seúl que sirven como referencia
La selección Michelin actual de Seúl incluye tanto establecimientos asequibles como restaurantes de alta cocina. Algunos nombres útiles para explorar estilos clásicos son Woo Lae Oak, conocido por el naengmyeon; Hadongkwan, famoso por el gomtang; Myeongdong Kyoja, especializado en kalguksu y mandu; e Imun Seolnongtang, dedicado al seolleongtang. Geumdwaeji Sikdang es una opción conocida para la barbacoa de cerdo.
Son puntos de referencia fiables, pero la fama conlleva colas, tiempos de espera y una experiencia menos íntima. En Seúl, un restaurante sin reconocimiento internacional puede ofrecer una comida igual de satisfactoria. Estos nombres se utilizan mejor como brújula que como una lista que deba completarse obligatoriamente.
Dónde comer barato y bien en Seúl
Las comidas más asequibles suelen encontrarse en mercados tradicionales como Mangwon o Namdaemun.
También son habituales en restaurantes especializados en un solo plato cerca de estaciones y distritos de oficinas.
Las tiendas de gimbap, sopa, mandu y fideos suelen ofrecer opciones económicas, rápidas y abundantes.
Otra posibilidad son los pequeños establecimientos locales de Jongno, Euljiro y barrios alejados de las principales calles comerciales.
Los precios bajos no implican necesariamente porciones pequeñas. Muchos restaurantes sirven banchan —acompañamientos compartidos— junto con arroz o sopa. En Corea no es habitual dejar propina, y el agua y las reposiciones de acompañamientos básicos suelen estar incluidas en los establecimientos tradicionales. Algunos restaurantes funcionan mediante autoservicio o utilizan quioscos electrónicos para realizar los pedidos.
Cómo evitar trampas para turistas al comer en Seúl
Conviene desconfiar de los restaurantes donde alguien intenta hacer entrar a los clientes desde la calle, de las cartas excesivamente largas que pretenden abarcar toda la cocina coreana y de los puestos sin precios claramente indicados.
Myeongdong tiene muchos aperitivos fotogénicos, pero no siempre ofrecen la mejor relación calidad-precio. La zona es práctica para una primera introducción, aunque rara vez proporciona la experiencia gastronómica más personal.
En los mercados, pregunta el precio antes de pedir marisco, carne cruda o porciones que no estén claramente indicadas. Tampoco conviene asumir que todos los acompañamientos son gratuitos: el banchan básico suele estar incluido, pero los platos adicionales que aparecen en la carta no.
Comer solo, con niños o siguiendo una dieta vegetariana
Viajar solo no supone un problema en restaurantes de fideos, sopas y gimbap ni en los mercados. Las dificultades aparecen principalmente en los restaurantes de barbacoa y en los lugares que sirven guisos para compartir, donde puede exigirse pedir para dos personas.
Para los niños, los sabores más suaves del kalguksu, los mandu, el arroz, el pollo frito y determinadas sopas son opciones más fáciles. El tteokbokki suele ser mucho más picante de lo que su apariencia sugiere.
Los viajeros vegetarianos deben tener cuidado: un plato que parece vegetal puede contener caldo de anchoas, carne, salsa de pescado o marisco fermentado. Barrios como Itaewon, Hongdae y Gangnam cuentan con más restaurantes vegetarianos e internacionales, pero en los establecimientos tradicionales es mejor confirmar expresamente los ingredientes.
Qué comer en Seúl según la estación
En invierno, Seúl invita a sentarse delante de un cuenco de seolleongtang, un guiso o una parrilla humeante. El frío hace que los mercados cubiertos y las sopas calientes resulten todavía más atractivos.
Durante el verano húmedo, los fideos fríos, el kongguksu a base de soja y las cafeterías con aire acondicionado se vuelven más apetecibles. Comer en un mercado abarrotado puede resultar agotador durante las horas más calurosas del día.
La primavera y el otoño son las estaciones más cómodas para combinar mercados, barrios y comidas al aire libre. En otoño, en particular, un pícnic junto al río Han con comida comprada en Mangwon puede resultar más memorable que una cena cara.
Dónde se encuentra la mejor comida de Seúl
No existe una única respuesta. Gwangjang ofrece espectáculo; Mangwon, vida cotidiana; Namdaemun, comida sin adornos; Jongno y Euljiro, restaurantes de larga trayectoria; y Mapo y Gongdeok, carne y platos contundentes. En el mercado de Gongdeok, por ejemplo, hay un callejón lleno de restaurantes especializados en jokbal y sopa de sundae, algunos de los cuales llevan varias décadas funcionando.
La mejor estrategia consiste en alternar: una comida tradicional de un solo plato, una noche de barbacoa coreana, una visita a un mercado y, si el presupuesto lo permite, una interpretación contemporánea de la cocina local.
Seúl recompensa la curiosidad más que la planificación obsesiva. A veces, la comida más memorable no aparece en una lista famosa, sino detrás de una puerta empañada, en un restaurante con una carta breve y una receta que forma parte de la ciudad desde hace más tiempo que muchos de sus edificios.


